El Cabildo llama a la prudencia y recuerda que la mayoría de los incendios se producen por negligencia.

A partir de este 1 de julio quedan prohibidas las quemas agrícolas y la utilización de fuegos artificiales en terreno forestal o en zonas próximas.

En caso de alerta, por seguridad no se podrá acceder a la Zona de Acampada de Llanos de la Mimbre y el Área Recreativa de Tamadaba.

Las Palmas de Gran Canaria, 30 de junio de 2022.

Llega el verano y se activa la época de alto riesgo de incendios forestales en Gran Canaria, lo que supone en la práctica que a partir del 1 de julio y hasta el 30 de septiembre se debe tener especial cuidado en las zonas rurales y forestales y que están totalmente prohibidas las quemas agrícolas de rastrojos y restos de poda, mientras que el uso de fuegos artificiales, barbacoas y de maquinaria que genera chispas queda limitado y con condicionantes.

La consejera de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Inés Jiménez, recuerda que la mayoría de los incendios forestales declarados en la Isla tienen su origen en la negligencia humana, de ahí la importancia de “extremar las precauciones y evitar cualquier actividad que pueda suponer un riesgo para nuestros montes”, señaló. “La mejor amiga de los incendios, además del combustible forestal y las condiciones climatológicas, es la falsa confianza, la creencia de que se tiene todo controlado y que se sabe lo que se hace a pesar de las advertencias”, señaló Jiménez.

Cuando se declara la Alerta por Alto Riesgo de Incendio Forestal, que suele coincidir con olas de calor, fuertes vientos o calimas, no será posible el uso de la Zona de Acampada de Llanos de la Mimbre y el Área Recreativa de Tamadaba, así como el tráfico rodado por la GC-216, excepto vecinos y servicios públicos.

Del mismo modo, también se prohíbe en caso de alerta el acceso y tránsito por los senderos y pistas forestales, salvo residentes y servicios públicos.

Si bien las hogueras en el monte están totalmente prohibidas siempre y en cualquier circunstancia, en época de alto riesgo de incendios, es decir, del 1 de julio al 30 de septiembre, se pueden hacer asaderos en las áreas recreativas que hay repartidas por toda la isla, y en las zonas de acampada con barbacoas como Presa de las Niñas, Llanos de la Pez y Corral de los Juncos. Siempre, eso sí, en las barbacoas de obra y en cocinas con bombonas de gas de menos de 13 kilos.

Al ser lugares amplios donde se llevan al día los desbroces del matorral y las podas de los árboles, se consideran zonas seguras. El uso de estas barbacoas y de cocinas portátiles queda prohibido, sin embargo, cuando se declare alerta.

La maquinaria que genera chispas, como radiales y equipos de soldadura y, en menor medida, motosierras y motodesbrozadoras, se pueden utilizar en verano pero siempre con una serie de condicionantes. Como el pasto está seco, cualquier chispa genera un incendio con enorme facilidad, por lo que en los lugares donde se trabaje no debe haber ningún tipo de vegetación ni material combustible.

Del mismo modo, con las motodesbrozadoras lo recomendable es usar cabezal de hilo y disponer de un extintor o manguera cerca. En todo caso, cuando se declara de manera específica la Alerta por Alto Riesgo de Incendio Forestal igualmente quedan totalmente prohibidas.

A pesar de contar con amplio dispositivo de extinción altamente especializado, los incendios forestales son muy difíciles de evitar en su totalidad pero se puede prevenir para que el daño o extensión sea el mínimo posible.

Con casi la mitad de su superficie considerada zona de alto riesgo de incendios, en concreto el 41 por ciento de la isla, Gran Canaria ha sufrido ocho grandes incendios forestales desde el año 2000. El de mayor extensión, el de 2007, calcinó una superficie de más de 18.000 hectáreas. Los incendios de verano de 2019, que calcinaron unas 10.000 hectáreas de terreno, obligaron a evacuar a cerca de 10.000 personas.

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