El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, hizo hoy un llamamiento a la ciudadanía isleña para que extreme las precauciones con el fin de evitar incendios en la Isla durante este 2024, en el que, indicó, “se afronta una situación especialmente complicada, debido a que hemos tenido un invierno seco, con escasas lluvias, que encadena una ya larga serie de años”, y para la que aseguró que el Gobierno insular “cuenta con los medios suficientes, al tener los propios de la Isla, a los que se suman los de otras administraciones, como el propio Gobierno de Canarias”.

El presidente insular, que estuvo acompañado por el consejero insular de Medio Ambiente, Raúl García Brink, y por el jefe de la Sección de Emergencias del Cabildo, Federico Grillo, puso de relieve que, “lo más importante es la concienciación, la prudencia y la colaboración ciudadana”. Porque, “desgraciadamente, la práctica totalidad de los incendios se debe a causas humanas. Por ello, insistimos en que, durante el período de máximo riesgo, no se pueden hacer quemas agrícolas y hay que extremar las precauciones en el uso de maquinaria que causa chispas o en el cuidado de las áreas recreativas, respetando escrupulosamente las indicaciones que se les da respecto al fuego en estas áreas. Ante el fuego, cualquier prevención es válida y está en nuestra mano reducir los incendios, así como su gravedad”, enfatizó.

“Nos tememos que las alertas por altas temperaturas se van a reiterar y, aunque en ocasiones no tengan el efecto anunciado, no debemos bajar la guardia”, aseveró. “Sabemos que estamos ante el riesgo de enfrentarnos a incendios de quinta generación, que son capaces de generar sus propias condiciones climáticas dentro del incendio, situándolos fuera de la capacidad de extinción. Esa amenaza en determinadas zonas de la Isla es nuestra principal preocupación y objetivo”, subrayó.

Por eso, y con el convencimiento de que los incendios tienen una causa socioeconómica, además de ambiental, instó a recuperar usos tradicionales y a aumentar el papel y la presencia del sector primario, ya que el pastoreo, la agricultura y la ganadería es la mejor manera de avanzar hacia un paisaje mosaico y prevenir incendios.

“Un dispositivo reconocido más allá de nuestras fronteras”

El presidente Morales declaró en su intervención que la Isla cuenta con un dispositivo de lucha contra los incendios “con una gran experiencia, con reconocimiento más allá de nuestras fronteras, lo que representa un extraordinario valor de seguridad, cuyos conocimientos y experiencias son aprovechados por agentes de otras comunidades que se acercan a Gran Canaria para formarse”, ensalzó.

Y es que, “aunque ya no hay mes en el año en el que no exista riesgo de incendio, sí tenemos una época durante la cual ese riesgo se incrementa, por lo que ponemos en marcha anualmente la campaña contraincendios, para la que desplegamos un potente dispositivo”.  Así, concretó que este mismo mes de junio se inicia el primer período de ‘riesgo medio’ y que el 1 de julio comienza el de ‘alto riesgo’, que se extiende hasta el 30 de septiembre, mes en el que arranca el segundo episodio de ‘medio riesgo’, que discurre hasta el 30 de octubre, fecha en la que concluye oficialmente la campaña contraincendios.

“Durante este período, lucharán contra el fuego en la Isla un total de 218 efectivos, de los cuales 137 son personal fijo y 81 son personal contratado para la campaña”, expuso. “El dispositivo incluye las unidades Presa, las brigadas terrestres ‘Bravo’, agentes de Medio Ambiente, los bomberos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria, técnicos del Centro de Coordinación Operativa Insular (Cecopin), vigilantes, patrullas, encargados y personal de logística, que conforman uno de los operativos contra incendios mejor preparados de España”, manifestó, para añadir que a todo ello se suma “la colaboración extraordinaria” de las protecciones civiles locales, las policías locales, las y los trabajadores municipales y el personal del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria, entre otros.

En resumen y efectivo a efectivo, Morales sostuvo que el operativo se mantiene con dos helicópteros, de los que el primero está activo todo el año y el segundo, desde 1 de junio al 1 de diciembre.

Respecto a las brigadas forestales, explicó que se cuenta con 10 brigadas terrestres, seis equipos Presa y cinco patrullas, desde el 15 de marzo hasta el 31 de diciembre, y que disponen de vehículos ‘pick-up’ totalmente equipados para su cometido y con solo un año de uso.

También detalló que se consolida la Bricer o Brigada Cernícalos, que está especializada en efectuar el trabajo en incendios con drones. En este punto, Federico Grillo explicó que se trata de una unidad del cuerpo de Medio Ambiente, del que una parte de los agentes se ha formado como piloto y, ahora mismo, tiene cinco drones. “La idea es utilizarlos para labores de vigilancia medioambiental, en la labor que ellos desarrollan como policía forestal, y para emergencias, entre ellas incendios forestales o apoyar en los incendios con visuales buenas de lejos”.

Y anunció que, próximamente, se completará la entrega a los diferentes servicios de Protección Civil de la Isla de 21 vehículos todoterreno ligeros y vestuario de incendios forestales. Y a ello se añade que se ha consolidado el refuerzo del Cecopin, con técnicos y operarios de vigilancia, además de que se ha comprobado la gran utilidad del programa ‘Alertagran’ para la detección y el combate de los incendios.

Acciones de prevención y concienciación durante todo el año

En su discurso, el líder del Ejecutivo insular puso el acento en que, en estos momentos, la situación no es demasiado halagüeña. “No hay más que ver el estado de las presas y el hecho de que varias islas han declarado la emergencia hídrica, si bien Gran Canaria tiene garantizado el agua de abasto a la población y el caudal de agua reutilizada para la agricultura”, constató, “pero para nuestros bosques, la sequedad del suelo supone un riesgo mayor de propagación del fuego”.

De hecho, describió un escenario en el que “el cambio climático, aunque algunos lo nieguen y pongan en peligro la supervivencia de nuestro territorio, es una certeza que ustedes comprueban día a día, así como son conscientes de que el crecimiento de nuestra masa forestal, el abandono de grandes zonas que antes se cultivaban o la expansión de viviendas en las zonas de interfaz añaden mayor peligrosidad a las situaciones meteorológicas extremas, que se están produciendo cada vez con más frecuencia y durante más tiempo”, lamentó.

A este respecto, recordó que, en su línea de concienciación, el Gobierno insular ha iniciado una campaña de prevención y de toma de conciencia sobre la necesidad del cuidado del entorno de las viviendas, con las que se llega a todos los rincones de la Isla y en la que, este año, participa el humorista Maestro Florido. “Y así, muchas otras iniciativas que no son menos importantes, como la creación de programas formativos para el desarrollo de la silvicultura o para los servicios de extinción de incendios, o la puesta en marcha de la primera fábrica de pellets, que permitirá generar empleo con la eliminación de biomasa de los bosques”, enumeró. Y a ello hay que unir la celebración del Mes de la Prevención y con el acto del Día Internacional del Bombero Forestal, que este año ya ha visitado Montaña Alta de Guía, el casco de Santa Lucía y Valleseco”.

Hizo hincapié, asimismo, en la actuación preventiva de las quemas controladas, en el trabajo del campesinado grancanario al hacer realidad el ‘paisaje mosaico’ que sirve de freno a los incendios, unido a la consolidación de la colaboración de los pastores de la Isla en este mismo empeño, “una acción en la que somos referencia en el Estado español”, dijo. “Todas son labores que hemos de incrementar, así como las de limpieza de barrancos y cañaverales, cuyo papel en la propagación del fuego es fundamental”.

Igualmente, se refirió a la que calificó como “una de nuestras mayores garantías”, al hablar del servicio de los bomberos forestales de la Isla, quienes mantienen la vigilancia y la rápida intervención en los conatos, evitando que Gran Canaria sufra nuevamente los efectos devastadores de los incendios.

“En este sentido, han jugado un papel fundamental la actuación de los operativos de extinción, tanto del Cabildo como el personal de los municipios y de la Comunidad Autónoma y de las fuerzas de seguridad del Estado”, reconoció. “La preparación y la constancia del personal del Cabildo de Gran Canaria nos ha ayudado a controlar y extinguir un gran número de conatos de los que apenas tiene conocimiento la población, ya que, afortunadamente, el fuego no se ha desatado”.

Además, remarcó que, en los últimos años, se han mejorado los equipamientos para la prevención e intervención de los equipos de Medio Ambiente por tierra y aire, al contar con el ya citado servicio permanente de un helicóptero y su refuerzo con un segundo aparato durante la campaña. “Ambos poseen una base construida en Artenara, que estará en funcionamiento antes de final de este año y que también servirá de refugio para la población de la zona, en caso de siniestro”, concluyó.

Una veintena de incendios en 2023

Federico Grillo, por su parte, recordó que, el año pasado, en Gran Canaria se produjeron una veintena de incendios, de los que el más grande quemó 431 hectáreas, con un potencial de alrededor de 12.000. “Y ahí se vio muy claro el resultado de todo ese trabajo previo que realizamos”, argumentó el jefe de Emergencias del Cabildo.

Porque recalcó que el daño podría haber sido esas 12.000 hectáreas y la afección en el Pico de las Nieves, el Pico de la Gorra, donde hay instalaciones y todo el tráfico de toda la región, el tráfico aéreo y las telecomunicaciones podrían haberse visto afectadas. “Y el daño fue cero, sobre todo por el trabajo de selvicultura preventiva y las quemas que durante 20 y pico años llevamos desarrollando en toda esa zona”.

Por último, cifró en 100.000 las hectáreas que pueden arder en la Isla, de las 156.000 que posee y que a las labores de prevención se suman un amplio número de colectivos. “Hay una parte que hacemos de prevención activa con medios forestales, lo que llamamos la selvicultura preventiva, que rondaremos en torno a las 100 hectáreas anuales”, citó. “Luego está el trabajo que desarrollan desde los ganaderos, agricultores o empresas contratadas para otro tipo de labores. Nuestra idea es llegar a un 1% anual en un horizonte más o menos próximo de unas mil hectáreas”, terminó.