El Cabildo de Gran Canaria celebró este 8 de mayo el Día Internacional del Bombero Forestal, por cuarto año consecutivo, con el que se reconoce y hace visible el papel de los bomberos forestales en la prevención y lucha contra los incendios. En esta ocasión, se ha celebrado conjuntamente con la presentación de la campaña ‘Mayo mes de la prevención’ y han sido reconocidos por sus actuaciones en grandes incendios forestales los bomberos forestales Presa Pedro Pérez Díaz y Ángel Luis Travieso Almeida, y el agente de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Roque López González, junto al técnico superior de la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias, Jorge Naranjo Borges; y el Sub Teniente de la Unidad Militar de Emergencias (UME), José Antonio Gamarra, a quienes se les entregó la figura del Presa 2025. Antonio Morales agradeció “el esfuerzo y el cuidado que los bomberos forestales de Gran Canaria ponen constantemente para conservar la riqueza forestal de nuestra isla, así como resaltó la importancia de las campañas de difusión desarrolladas hasta ahora, la isla va adoptando esa forma de paisaje mosaico diverso que evita la propagación y reduce la intensidad o el comportamiento extremo del fuego , dando lugar a la estrategia ‘Gran Canaria mosaico’ que diversifica los usos y contribuye a proteger los bienes y a las personas. Sin embargo, el presidente insular manifestó su preocupación por “las lluvias que han llevado agua a las presas y humedecido las tierras del norte”. Esta feliz noticia, advirtió, “supone que encontraremos un territorio con mucho más combustible y, por tanto, mayor riesgo. No olvidamos que en los últimos 20 años nuestra isla ha sufrido nueve eventos con la categoría de grandes incendios forestales (GIF), los cuales calcinaron más de 32.000 hectáreas”. “A pesar de ello, la isla resiste y se recupera”, sentenció Morales, quien añadió que el paisaje insular destaca en estos días por “los guaydiles y retamas que muestran un paisaje de gran belleza, pero pronto el pasto se secará con el calor y se incrementará el riesgo de fuego y su propagación, lo que nos obliga a extremar las precauciones”. “La campaña de prevención que hoy presentamos, así como el reconocimiento a algunas personas y colectivos -que son referencia internacional, al ser nuestra isla escenario de prácticas para equipos llegados de otros países- , nos recuerdan que el trabajo de bomberos, agentes y protección civil no se improvisa, sino que representa un esfuerzo continuado, mano a mano con las gentes del campo, para cuidar y gestionar el monte”, añadió el presidente del Cabildo. En referencia a las actuaciones que se realizan por el personal insular, señaló que “durante todo el año se realizan quemas prescritas, limpiezas que actúan como cortafuegos, pastoreo ordenado, fomento del paisaje mosaico, formación y dotación a otros cuerpos y voluntariado… Toda una serie de actividades cuyos resultados son evidentes. Por ejemplo, en 2023 y 2024 vimos dos logros de buena gestión, al facilitar la extinción del incendio de Tejeda y al reducir el potencial en el de Fataga”. Pero desde el Cabildo, explicó, “no actuamos solo en la eliminación de combustible vegetal y ordenación del espacio forestal. También impulsamos nuevas actividades económicas que hacen sostenible la lucha contra los incendios, como la inauguración de la fábrica de pellets en Artenara, la primera en la isla. O la recuperación del suelo cultivable, dentro del proyecto de soberanía alimentaria Gran Canaria Me Gusta”. Antonio Morales finalizó su intervención “con un mensaje de esperanza gracias a la tenacidad del Cabildo: Este año se cumple el 75 aniversario desde que iniciamos los planes hidrológicos con la construcción de presas, repoblación forestal, viveros, consorcios, el Día del Árbol, el Life Niebla, el céntimo forestal, los bosques de alimentos, canalizaciones y trasvases… Ello ha originado una admirable red hidráulica y la recuperación de la masa forestal que fue sobreexplotada durante siglos”. Gracias a décadas de esfuerzo realizado por el Cabildo, “ahora afrontamos los retos de la crisis climática con un cambio de modelo histórico, con la esperanza de revertir el histórico trasvase de agua de cumbre a costa, gracias al comienzo del llenado de las presas de Chira y Soria, para devolver a las cabeceras de las cuencas el agua para regar la isla. Proteger nuestro escaso suelo es garantizar el futuro para todos y todas”, finalizó. Mes de la prevención La jornada tuvo también como protagonista la formación práctica mediante una demostración ante los niños y jóvenes del CEIP Lola Massieu de La Angostura (Santa Brígida), acompañados por el equipo docente y la directora, Virginia Santana Luri, quienes participaron en las actividades divulgativas en la que se empleó fuego real y que recrea el comportamiento de los incendios forestales. Mediante una maqueta en una mesa con pinocha, casas y árboles de papel, se simula un paisaje y se puede observar cómo el fuego se propaga de distintas maneras, en función del viento y las condiciones externas. En un bosque bien gestionado, el incendio discurre por debajo de las copas mientras que, en un bosque no gestionado, el fuego arrasa con todo lo que encuentra a su paso. Y lo mismo se comprueba en la maqueta con las medidas de prevención alrededor de las casas: aquellas que no han reducido la vegetación alrededor, quedarán calcinadas por el fuego. Precisamente, el presidente Morales recordó que la principal medida de autoprotección, y de mayor importancia en estas fechas, es despejar de vegetación los 15 metros alrededor de las viviendas en zonas rurales para salvarlas en caso de incendio forestal. Para actuar en esta franja de seguridad, además, no es necesario solicitar autorización, salvo en el caso de tala de árboles silvestres. Mayo es el mejor mes para realizar este tipo de acciones, antes que llegue el verano, teniendo en cuenta que a partir del 1 de julio se prohíbe la realización de quemas de rastrojos hasta el fin de la temporada de incendios. Para prevenirlos, el personal