La solución a los grandes incendios forestales es el paisaje mosaico.
Un paisaje mosaico es un paisaje diverso donde conviven campos cultivados, huertas, sembrados, pastos y diferentes tipos de bosques. Cada una de estas piezas pone obstáculos al fuego, que se propaga más lento y es más fácil de apagar.
Los grandes incendios forestales se mueven muy rápido por bosques y matorrales extensos y homogéneos. Cada vez que el incendio encuentra un campo de cultivo o una vegetación diferente tiene que cambiar de comportamiento. Eso lo frena o lo ralentiza, dando una oportunidad a los servicios de extinción para poder sofocarlo.
En el paisaje mosaico son fundamentales las actividades agrícolas, ganaderas y forestales para que gradualmente recuperen un paisaje diverso, habitado y con menor riesgo de sufrir grandes incendios.
Cualquier actuación en favor de la agricultura, la ganadería y la selvicultura ayudará a eliminar combustible y evitar grandes incendios, especialmente si se desarrollan en áreas situadas estratégicamente.
Las bodegas y queserías, así como las pequeñas explotaciones agrícolas, son nuestras grandes aliadas en la prevención de grandes incendios forestales.
Cada campo cultivado es un magnífico cortafuegos. Los campos arados frenan el avance de las llamas y sirven a los servicios de extinción como lugar para anclar las maniobras y como lugar seguro. Son los llamados “cortafuegos productivos”.
Las zonas con viñas, al estar aradas, sirven para parar el fuego. Son habituales las imágenes calcinadas por el fuego excepto las zonas de viñedos.
Las cabras, ovejas, vacas o burros se encargan de mantener la vegetación a raya, por tanto al fuego le cuesta mucho propagar en las zonas pastoreadas.
En los cauces de barranco, allí donde se mantiene la humedad, los bosques húmedos y sombríos como la laurisilva y otros bosques frondosos reducen el comportamiento del incendio.
Los pueblos rodeados por campos cultivados y bosques de especies agroforestales (almendreros, castañeros, nogales, higueras,….) son muy resistentes a incendios.
Los bordes de carreteras, caminos y pistas deben estar limpios de vegetación para que así, estas vías de evacuación sean seguras. Reduciendo la vegetación, estas infraestructuras sirven también como cortafuego y como lugar de actuación de los bomberos forestales.

Flora rememora con su abuelo los cambios en el uso del bosque a lo largo del tiempo que ha conllevado a la aparición de incendios forestales cada vez más peligrosos. Además, conoce qué tipos de dispositivos de extinción trabajan para apagar los incendios forestales.